Mostrando entradas con la etiqueta bloqueo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta bloqueo. Mostrar todas las entradas

domingo, 30 de agosto de 2015

Bloqueado

Todos alguna vez nos hemos sentido bloqueados. Esos momentos en los que no sabes muy bien por qué pero estás en un punto muerto sin saber por dónde seguir.  Es algo emocional que nos paraliza y no nos deja avanzar en todos los planos de nuestra vida y actuamos y seguimos de una forma mas bien automática. El bloqueo puede darse por uno mismo, cuando no estamos satisfechos con lo que tenemos o lo que hacemos, o por terceros, cuando lo que hacen otros nos afecta tanto que hemos perdido el control cediéndoselo a ellos. No obstante también existe el bloqueo literal, casi físico, y en este caso siempre están implicadas terceras personas. Es el caso de los bloqueos en redes sociales como Facebook o mensajerías instantáneas como Whatsapp o Telegram que, si bien pueden llegar a ser entendibles en ciertos casos, no dejan de ser el  “me enfado y no te hablo” de los niños pequeños. Bloquear a alguien o que te bloqueen es lo mismo que pensar que no quieres que esté en tu vida por alguna razón y, como pasa con otras muchas cosas, puede haber una justificación en unos casos pero no en otros. ¿Qué casos?, veamos.

No hay cosa más nociva que seguir teniendo a tu ex en el Facebook u otras redes sociales. Cotilleas las fotos que cuelga, lees los comentarios de sus amigos y amigas, sobre todo de las amigas por si ya te ha buscado sustituta. Incluso le comentas algo con un tono que está marcado por el rencor. Pero lo que más te molesta y te hierve la sangre de verlo, es que sale con sus amigotes de fiesta y que se lo está pasando genial !sin ti! Ojo, lo más seguro es que mucho de eso sean apariencias pero eso tú no lo sabes con seguridad y piensas lo peor. Bueno,  ya no te cuento si ves una foto de él con una chica, ambos muy juntos, o de ellos dos con otra pareja en un restaurante y tu instinto de mujer ya te dice que sí, que está con otra. Eso es lo que me pasó a mi, me enteré de su nueva “amiga” porque por error ¡me etiquetó en una foto de ellos! Desde ese momento, me di cuenta de que no era sano tenerle entre mis contactos y decidí eliminarle y decirme a mí misma que no volvería a buscarle aunque tuviese tentaciones. Y eso hice, no le busqué, aunque no fue nada fácil, lo confieso. Otro caso que he tenido con un ex es acoso y derribo por teléfono móvil. Fue tan insistente que no me quedó más remedio que ignorarle, pero aun así no paraba de escribir así que tuve que bloquearle para evitar sus mensajes obsesivos. Estoy convencida de que habréis tenido experiencias similares, por eso, en casos como estos el alejarse de estas personas no sólo es sano sino necesario, aunque sea de forma temporal.

¿Sólo ocurre esto con los ex? Ni mucho menos, también te puede ocurrir con ligues o incluso amigos o conocidos. Mi amiga Andrea tuvo que bloquear a un chico por fanfarrón. Por lo visto, se conocieron por internet y ya desde un principio se veía claramente que él iba a lo que iba. Andrea en ese momento pasaba de compromisos así que le venía bien esa actitud. Sin embargo, ella me contaba que cada vez que intentaban quedar, él al final no confirmaba nada y que aunque llegaron a hablar por teléfono para citarse en un día y hora concretos, llegado el momento no se producía esa cita. Y mi amiga se cansó. Lo curioso es que cuando pasaban unos meses él volvía a plantear una cita y a fantasear con darle un sexo increíble pero nunca llegaba esa cita. Andrea dejó de contestar y ni aún así el otro dejaba de escribir pasado un tiempo, por eso tomó la iniciativa y cortó por lo sano. ¿Y qué me decís cuando te mandan fotos “guarronas”? Es increíble el afán que tienen algunos por exhibirse y mostrar sus atributos para ligar, imagino que con alguna les funcionará la técnica, pero a mi no me impresionan. Más de dos y de tres me han enviado por mail o por móvil fotos enseñándome todo lo que tenían que enseñar, y de estos exhibicionistas tuve un caso muy curioso. Un día encontré un mensaje en la carpeta “Otros” de Facebook de un chico que no conocía de nada ni teníamos contactos en común, un simple “hola, ¿qué tal?”. No contesté. Unas semanas después, vuelvo a encontrar un mensaje del mismo chico, esta vez, dos fotos de su aparato masculino. Siento tener que ser tan sincera pero me reí, no por su miembro viril que, más o menos tenía un tamaño decente, me reí porque me pareció la ocurrencia más tonta, sin conocerme de nada ¿quieres sorprenderme así? Mal vas entonces. En esta ocasión no solo no contesté sino que decidí bloquearle para que no me encontrase más y no me molestase con mas fotos de esas.

Al igual que bloqueas, te pueden bloquear o eliminar por las mismas o distintas razones pero siempre te da por pensar el motivo que le ha llevado a esa persona a hacerlo. Y como piensas, también te das cuenta de que hay gente que tiene pocos motivos para hacerlo o lo hacen llevados por alguna tontería o rencilla que en lugar de hablarla y solucionarla, se decide poner tierra de por medio y  te hacen desaparecer. Eso me hizo una amiga, se pilló un mosqueo considerable por lo que realmente era una tontería y a todos los implicados nos dejó de hablar y nos eliminó del Facebook. Fue una manera de decir “no os quiero en mi vida”, y así ha sido, desde hace varios años yo no he vuelto a saber de ella. Lo mismo me ha ocurrido con el Whatsapp, un chico me ha bloqueado y aún no sé por qué. Todo ocurrió de la noche a la mañana, un viernes me propone quedar a tomar algo pero ya tengo planes y le tengo que decir que no puedo. El sábado ya estaba bloqueada, no podía ver ni su foto, ni su hora de conexión y no le llegó el mensaje que le mandé, sin embargo, sí leyó el mensaje que mandé en el grupo en el que ambos estamos, así que.... está claro ¿no? Lo que yo me planteo es... ¿de verdad se ha enfadado porque no he podido quedar con él o hay algo más? Me parece increíble que alguien pueda pasar del amor al odio así de rápido y sin una justificación aparente. No hice nada, que yo sepa, que pueda motivar esa indignación ni tampoco tuve tiempo para replicar o disculparme si tuviera que hacerlo. ¿Puede que necesitase alejarse de mí? ¿Que quisiera algo que sabía que no iba a tener? La verdad es que no lo sé y dudo que salga de dudas, pero en cierta manera, y sin dármelas de divina ni de vanidosa, me gustaría pensar que sí, eso significaría que de alguna manera sentía algo y prefirió distanciarse, no que yo haya sido la “bruja mala” de la película.

También puede ocurrir que alguien te elimina o te bloquea de un sitio pero no de otros o que intente saber de ti a través de terceros o, como le ocurrió a mi amigo Alberto, que supo de la vida de una chica que le bloqueo a través de una amiga de ella, aludiendo que se había equivocado de teléfono. ¿Casualidad? Yo siempre lo dudé pero la primera vez... vale, pero ¿tres veces? No, eso ya no cuela, lo que no entiendo muy bien es el sentido que tiene intentar que alguien que has alejado de tu vida siga sabiendo de la tuya.

Sea como fuere, ser bloqueado molesta. Molesta porque es una forma de rechazo, rechazo no sólo a tu persona sino a lo que has representado en el pasado y lo que en el futuro podrías representar. Si no ha habido demasiada relación, como un ligue de unas noches o alguien que te agrega como contacto a través de un amigo común, no le prestas demasiada atención y te das cuenta pasado un tiempo. Sin embargo, cuando ha sido alguien que sí te ha importado o que ha tenido un papel relevante en tu vida (de una u otra manera), sientes como si faltase una pieza de un puzzle, como si te arrebatasen una parte de tu camino porque, se quiera o no, esa persona ha compartido momentos contigo, muchos de los cuales también habrán sido buenos y que, con su actitud, parece que los quisiera borrar. Como he dicho, hay veces que el que bloquea tiene razones para ello, de alguna manera se siente incómodo o amenazado y necesita alejarse. Ambas posiciones son válidas y entendibles, lo único que faltaría es que unos y otros nos diéramos cuenta de nuestros errores y en lugar de utilizar esa forma de huir de “ya no te hablo”, intentar decir las cosas cara a cara, tal como las sentimos, y fomentar la empatía. ¿Tan difícil es? De momento eso parece.



martes, 1 de julio de 2014

Los hombres y su insistencia

Ayer me mandó un mail un antiguo ligue, bueno, mejor dicho un error que tuve en una ocasión, ¿estaría ciega, borracha, deprimida? Sea como fuere, decidí no volver a quedar con él y fui desapareciendo. No contestaba a sus mensajes ni a sus proposiciones y aún así, seguía escribiendo. Pensaba que ya se había olvidado, pero parece ser que no, ¿en serio no se da cuenta de que le ignoro?

No es el único caso que he tenido pero nunca deja de sorprenderme, ¿qué necesitan para darse por entendidos? A ver, a mi me lo han hecho también y no he insistido. Es más, cuando he intentado ponerme en contacto con alguien que había desaparecido un tiempo, me ha costado porque tengo la sensación de que molesto o que si no ha querido saber de mi será porque no quiere nada más o lo que sea. Entonces, si yo lo entiendo, ¿por qué ellos insisten? Una vez un amigo me dijo que puede deberse a que hayan terminado una relación o se sientan solos y al ver tu teléfono se acuerden de ti. Pero ¿para qué? ¿Se piensan que en cuanto me llamen saldré corriendo para verles? Pues mira, va a ser que no. Por tanto, si yo he querido alejarme de ellos, ¡que no insistan! Ellos que sigan su vida y yo seguiré la mía. El problema es que se molestan y me han llegado a escribir "bueno, ya veo que no quieres saber de mi. No te molestaré más. Adiós", (que la verdad, no entiendo porque les sienta tan mal) y con esto ya doy por sentado que no volverán a dar señales de vida ¡pero no!

Los hombres son cabezones hasta decir basta. Prueba de ello es su persistencia, supongo que pensarán que de aburrimiento acabaremos cediendo para que se callen, algo que a veces funciona pero en la mayoría de los casos no, porque, si no he aceptado a la primera, será que no quiero ¿no? Esta es la técnica que usan algunos (más de los que creemos) para ligar. Y nada mejor que irte a una discoteca y ver las tácticas de ligue. Vas a la barra a pedir una copa y se te acerca un chico bien parecido, te da conversación pero  es tan prepotente que le ignoras. Es tan descarado que te dice: "¿no te gusto? Soy muy bueno en lo que hago...". ¿Y sabéis? Digas lo que digas, insiste y se arrima más de lo normal. Así que, lo mejor es irse sin más. Otro truco, la persuasión invitándote a una copa, aunque he de reconocer que ya no se lleva mucho. El caso es que parece agradable y decides aceptar, el problema es que aunque no quieras acostarte con él en ese momento, él sacará todas sus armas de seducción y te pedirá el teléfono. En ese momento dudas, durante unos segundos, pero dudas: "¿le doy uno falso? no, es majo, a ver qué pasa". Puede que te salga bien y sea un buen partido, o un buen amante,  pero los hay que no paran de pedirte fotos desnuda o su tema de conversación gira en torno al sexo. Así que, chicas, si te invitan a una copa o te dan conversación para sonsacarte el teléfono, no es que quieran amistad es que quieren llevarte a la cama y si aceptas... ya sabes lo que hay.

Con el tema de las fotos también son muy pesados e incluso insolentes. No suelen admitir un no por respuesta y si les dices que no, insistirán, puede que no en el mismo momento, pero lo harán. Una amiga mía se escribe por whatsapp con un chico que ha conocido recientemente. Hace unas semanas él le mandó varias fotos sexys, entre ellas una semidesnudo, y le pide que ella también le mande unas igual. Según ella no se la pidió en ningún momento y a ella ya no le está gustando ese comportamiento. A ver, es que de verdad que no lo entiendo, si las manda es porque quiere, es más lo que quiere es exhibirse, y si la otra persona no sigue ese juego ¿por qué continúan? Pues nada, que ayer el chico volvió a pedirle una foto sexy. Vamos, que si le sigues el juego, malo, si no, también. Aunque la palma se la llevan los que te llaman o insisten para quedar una y otra vez sin cansarse. "¿Oye? Nos vemos hoy?", "Esta semana estoy sin coche, si quieres cuando ya lo tenga me paso a verte". Intentas ser educada y evadir la invitación con un "sí, ya te diré", "a ver cuando estoy menos liada" o "ya lo vamos hablando" pero no tienes intención de quedar con él y no sacas el tema ni le hablas en un tiempo pero no te preocupes, que ya se encardará él de recordártelo. Y claro,  en lugar de decirle, "mira, chico, es que no me interesas, eres majo pero no quiero nada contigo" sigues evadiendo el tema con la esperanza de que se canse o hasta que te harta tanto que pasas a la ironía o directamente le bloqueas.

Entonces... ¿qué hacemos con estos especímenes? ¿Cómo hacer entender a un hombre que no quiere entender? En fin, hay mucho pesado suelto y saber quitártelo de encima es todo un arte. Menos mal que aún hay hombres encantadores que saben comportarse con una mujer, saben qué decir, cuándo retirarse a tiempo y cuándo es el momento de acercarse. Cuesta encontrarlos pero en algún sitio están. Como sucede con los tesoros, hay que saber buscarlos, eso si... ¿alguien nos puede dar un mapa?